miércoles, 12 de febrero de 2014

Operación Febrero: Bizcocho integral de chocolate :)

¡¡Holaaaaa!!

Por fin ha llegado el ansiado post del suuuuper bizcocho integral ¡¡Siiiii!!

Veréis, he llamado al post "Operación Febrero" porque este año a mi no me pilla el toro, como que yo me llamo Andrea Arche. El año pasado ni pisé la playa, no se si recordáis que a mi novio le operaron el pie, por lo que no podía apoyar y mucho menos ir a la playa/piscina/aningunsitio. Así que pasaba todo mi tiempo libre con él. Si a eso le sumamos que soy la prima de Iniesta, y que tampoco soy una alucinada de la playa/piscina pues eso... mi bikini no salió del cajón.

Así que desde que pasaron las Navidades he estado intentando comportarme en cuanto a la comida se refiere. No hago dieta pero no me pego los atracones que me pegaba antes. NO fritos (si no es domingo), NO azúcares (si no es domingo), NO comida basura (si no es domingo).... Y ahora es cuando pensáis, vale chata, el domingo recuperas todo lo que has perdido durante la semana!!! jajajajajajajaja pues NO!!! Sigo firme y si como de una cosa no como de la otra, así que aunque me pase un pelín, siempre dentro de unos niveles de bajo remordimiento.

Y claro una que desayuna cada día pan integral, o cereales integrales o similares ve que las bloggers cuelgan unas maravillas absolutamente apetecibles, en Instagram muero cada vez que Aliter Dulcia nos muestra algunas de sus tartas perfectas y recién hechas. Así que dije, voy a hacer mi propio bizcocho integral, para darle una alegría al cuerpo y a mi pobre cerebro desmotivado por la falta de azúcar.




La receta la he adaptado de la receta de siempre del bizcocho de yogurt, ya sabéis que a mi me encanta esta receta. Podéis ver las dos entradas que publiqué con ella aquí y aquí.



BIZCOCHO INTEGRAL DE CHOCOLATE

Ingredientes:
  • 3 huevos
  • 1 yogurt desnatado
  • 1 medida de aceite de girasol
  • 2 medidas de azúcar moreno
  • 2 1/2 medidas de harina integral
  • 1/2 medida de cacao en polvo desgrasado (tipo Valor)
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • Pizca de sal

Preparación:

Pre-calentar el horno a 180ºC
Engrasar un molde redondo de 23cms.
En un bol batir con unas varillas eléctricas los huevos hasta que doblen su tamaño (pensad que la harina integral hace que el bizcocho quede un pelín más apelmazado, así que batiendo bien los huevos conseguimos meterle aire a la masa y conseguir un bizcocho más blandito)
En el mismo bol añadir el yogurt, el aceite, el azúcar moreno y la vainilla en pasta y mezclar hasta que esté todo bien integrado.
En otro bol tamizar la harina integral, el cacao en polvo, la levadura y la pizca de sal.
Agregar la mezcla de la harina al bol de la mezcla de los huevos y remover hasta que esté todo bien mezclado.
Rellenar el molde y hornear durante 30-35 minutos. Para saber si está hecho basta con pinchar el centro del bizcocho con un palillo.
Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Desmoldar una vez esté frío.




Veréis que se trata de un bizcocho sorprendentemente esponjoso y con un sabor buenísimo. Si queréis podéis añadirle unas nueces y hacéis un brownie majo, majo.
Es una receta muy versátil y le podéis añadir los ingredientes que queráis. La primera vez que os lo enseñé por Instagram lo hice de limón y manzana (solo hay que macerar una manzana en daditos con la ralladura y el zumo de un limón y añadirlo a la mezcla en el último momento).




Si le añadís fruta os quedará un bizcocho aún más esponjoso y húmedo, es ir jugando con las recetas e ir probando gustos, siempre manteniendo la base más "light".





Y eso es todo por hoy! En nada me pongo a preparar una entrada un poquito más "especial". Una entrada donde os explico por qué  he estado un pelín ausente del blog y me ha tenido en vilo hasta hace unos días (¡¡y no es que he escrito un librooooo!! jajajaja)


P.D. ¡¡Ojo!! Es un bizcocho integral, no milagroso. Sigue llevando huevos, harina y aceite. Se trata de un bizcocho que engorda bastante menos que uno hecho con harina normal, mantequilla o azúcar blanquilla. Si lo tomáis para desayunar con una café o un té y una pieza de fruta, se convierte en un perfecto desayuno que quemaréis a lo largo del día y os dará energía para afrontar la mañana :)



Un besito a todos, espero que disfrutéis de la receta tanto como yo :)



viernes, 20 de diciembre de 2013

Apfelstrudel

¡¡Buenas tardes!!

¿Hoy es viernes, verdad? Es que no tengo ni idea de en qué día vivimos... esto de trabajar de cara al público de lunes a domingo durante todo diciembre mata el calendario mental de cualquier ser humano, y si a eso le sumamos que yo últimamente de por si estoy un poco majareta, ni os cuento...

Bueno, dejémonos de lamentaciones y lloriqueos que en estos tiempos que corren uno no puede decir ni mu, así que vayamos con la receta que es lo que toca.

Hace ocho mil siglos que quiero hacer un Apfelstrudel, que para quien no sepa que es, es una tarta de manzana muy típica de la cocina austriaca y del sur de Alemania. No tiene nada que ver con la tarta de manzana a la que estamos acostumbrados y es aún más maravillosa (si, eso es posible).




Me perdonaréis por la calidad de mis fotos, ya es por medio mundo sabido que mi maravilloso 50mm se ha puesto en huelga de enfoque y las negociaciones no van bien... Si a eso le sumamos que mi mente desubicada creía que entraba a trabajar a las 4 y que en realidad entraba a las 2 y me doy cuenta de ello a la 1, con el Apfelstrudel ya metido en el horno, podemos decir que unas fotos muy allá no pueden haber salido, y así ha sido.


Veamos, la receta que os pongo es una aproximación de lo que era una receta inicial. ¿Nunca os habéis metido en internet, buscado una receta, seguirla y cuando estás a mitad de preparación daros cuenta de que no tiene mucho sentido? Pues eso mismo... ya os he dicho que no ando fina.  Así que de lo que tenía que salirme un solo pastel, me han salido 3.


Apfelstrudel (tarta de manzana):

Ingredientes:
  • Un paquete de masa filo (también podéis usar hojaldre)
  • 350 gr. de manzana cortada finamente
  • 50 gr. de azúcar
  • Una pizca de canela en polvo
  • Un chorrito de zumo de limón
  • 30 gr. de nueces troceadas 
  • 60 gr. de pasas sin hueso
  • 50 gr. de pan rallado
  • 60 gr. de mantequilla
  • Ron
  • Agua
  • Azúcar glas para decorar

Preparación:

En un bol poner a hidratar las pasas con agua y un generoso chorro de ron. 
Pelar y cortar las manzanas, añadir el azúcar, la canela, las nueces picadas y el chorrito de zumo de limón. Remover bien, tapar la mezcla con papel film y dejar reposar en la nevera 1 hora.
En una cazuelita derretir 30 gr. de mantequilla y añadir el pan rallado, remover para que tueste un poquito y apartar hasta que lo necesitemos.
Precalentar el horno a 180ºC.
Sacar de la nevera la mezcla de las manzanas y escrurrir el juguito que han soltado, mezclar con las pasas ya escurridas también. Verter el pan rallado en la mezcla.
Fundir el resto de la mantequilla, estirar la masa filo en la encimera horizontalmente y dejando dos dedos de los extremos y de la punta rellenamos con la mezcla de las manzanas. Pintamos los extremos de la masa con mantequilla para que quede recogido y no se nos salga nada. Pintamos la punta que nos ha quedado y vamos enrollando, a cada vuelta le vamos dando una pasadita de mantequilla para que la masa se pegue bien. Una vez enrollado todo lo pintamos con la mantequilla derretida, ponemos la tarta en una fuente forrada con papel vegetal y lo llevamos al horno aproximadamente 40 minutos, o hasta que veáis que está bien doradito.
Dejar enfriar en una rejilla y espolvorear con azúcar glas.


A mi con estas medidas me salieron 3 Apfelstrudel estrechitos, pero más que nada porque me daba miedo cargarlos mucho. Una vez horneados me di cuenta que mejor hubiese hecho 2 más majos, porque el relleno está de quitar el sentido.
Podemos usar la misma masa filo, como vienen diferentes "hojas" podéis dividir 5 y 5 y hacer dos tartas bien majas.



Es una tarta espectacular y si la acompañáis de una bola de helado de vainilla o nata montada (¡¡con nata está IMPRESIONANTE!!) ya ni os cuento...




Como podéis ver, tiene un aspecto jugosito por dentro y muuuy crujiente por fuera. Yo he probado la tarta tanto con hojaldre como con filo y si me tengo que decantar por alguna de las dos masas os puedo decir que con la filo el primer día está increíblemente buena, pero al día siguiente ya no vale un churro (bueno, el relleno si) y con la masa de hojaldre está buena el primer día y, aunque al día siguiente también pierde mucho, está mucho mejor que la pasta filo. Así que os dejo escoger con cuál de las dos masas os quedáis.




Por último agradecer a Borges que me mandara este fabuloso lote de productos ¡¡son todos absolutamente maravillosos!! Las pasas y las nueces de la tarta son las que me mandaron ellos y creedme cuando os digo que la diferencia es notable. En cuanto nos llegó el kit nos comimos unos pistachos que sabían a gloria, la calidad es un pelín más cara pero se nota mucho y los platos lo agradecen.






 Antes que nada y por si no puedo hacer una entrada express, os quiero felicitar a todos y cada uno de vosotros las fiestas. Que disfrutéis de los vuestros, que comáis muchísimo, bebáis muchísimo y sobretodo sed tremendamente felices que la vida es corta y estos momentos que pasamos con los nuestros no se pagan ni con todo el dinero del mundo!!

¡¡¡¡¡Un besote enormeeeeeeeee!!!!! 

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Canelones de carn d'olla

¡¡Hola!!

Hoy es viernes y por lo tanto ¡¡receta al canto!!

Hoy os traigo una receta salada ¡¡SIIII, AL FIIIIINNN!!
Para mi una de las recetas saladas de Navidad por excelencia son los canelones, así que eso es lo que tenemos hoy.

Los canelones son tradicionales de Italia, donde los hacen rellenos de salsa boloñesa, pero fueron introducidos a nuestro país y más concretamente en Catalunya, donde nos los hemos adjudicado como nuestros. A diferencia de los italianos, generalmente, los canelones se rellenan con carne rustida (al menos eso hacía mi abuela), se cocinaba bien la carne en un sofrito donde cogía un sabor excepcional, después se picaba toda la carne y se rellenaban los susodichos.

Pero el relleno que os traigo hoy no es de carne rustida, sino de carn d'olla. La carn d'olla es la carne que se obtiene de hacer el caldo de la escudella (mucha gente lo conoce como "El cocido catalán"), se pica, se mezcla con bechamel y ya tenemos el relleno.





Canelones de carn d'olla

Ingredientes:

  • 600 gr. de carne de carn d'olla (carne de cocido)
  • 1 cebolla grande 
  • 1 zanahoria de la cocción del caldo
  • 30 placas de pasta pre-cocida para canelones 
  • Bechamel
  • Queso Emmental rallado

Preparación:

En un cazo pondremos a sofreir la cebolla bien ralladita, a fuego muy lento para que caramelice bien (cuanto más caramelice, mejor sabor tendrá el relleno). A continuación añadimos la zanahoria que previamente habremos aplastado bien con un tenedor.
Picar la carne en un procesador (como yo no tengo lo hice todo a cuchillo, bien picadito) y añadir al sofrito.
Una vez integrados bien los sabores añadiremos la bechamel. Yo esto lo hago un poco a ojo, hago una bechamel clarita y se la añado a la masa hasta que quede bien integradita y cremosa. Tampoco se trata de pasarnos con la bechamel, pensad que si el relleno lo hacéis demasiado líquido después os costará más montar el canelón.
Esparcir la masa sobre una fuente de cristal, atapar bien con papel film para que no haga costra y llevar a la nevera 24 horas. Esto lo hice para que la carne cogiese más sabor y la bechamel se asentase bien.

Al día siguiente hidratar las placas de pasta en agua caliente durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se peguen.
Estirar un paño de cocina limpio sobre la encimera y depositar las placas sobre él para que escurran bien. 
Con ayuda de una cuchara pondremos el relleno de los canelones en el centro de la placa de pasta (una buena cucharada sopera, que no nos quede un canelón tísico) y enrollamos, muy fácil.
Disponemos los canelones con la unión hacia abajo sobre la fuente donde los vayáis a hornear, uno tras otro y hasta que la masa o las placas se terminen.
Cubrir bien con bechamel y queso Emmental rallado y gratinar en el horno a unos 200ºC durante 15 minutos.

¡¡Y ya los tenemos listos!!


Siento el poco enfoque de los canelones, mi precioso objetivo ha dicho que se niega a enfocar y ya he hecho un pedido a los Reyes Magos de Oriente, a ver si se estiran... ¡¡Porfi, porfi!!

A mi me llegó la masa para, exactamente, 33 canelones. Pero si vosotros veis que os sobra relleno, se pueden hacer con él unas croquetas fantásticas.
Por cierto, que no os asuste usar la pasta pre-cocida. Soy una mujer moderna y trabajadora y no tengo tiempo de tirarme 8 horas (¡¡alaaaaaaa!!) cociendo pasta, así que me decanté por una pasta pre-cocida y han salido unos canelones maravillosos. Hay que optimizar tiempo que la vida es corta.
Si os salen demasiados canelones o queréis hacerlos para ya tenerlos preparados para el día de Navidad o San Esteban (los que lo celebramos), los podéis congelar perfectamente con y sin bechamel y con y sin queso y con y sin mantequilla, ¡¡no pasa absolutamente nada!!

Y hasta aquí mis canelones de carn d'olla (¡¡y los primeros que hago!!), os aseguro que os van a encantar.



¡¡Que paséis un feliz fin de semana!!
¡¡Un besote enorme!!








viernes, 6 de diciembre de 2013

Bastones navideños de galleta

¡¡Buenos días!!


Madre mía, hacía tanto que no actualizaba el blog que no me salían ni las palabras a escribir... ¡Qué delito tengo!
Llevo unos meses un poco (por no decir bastante) inactiva, ya lo habéis notado y ya van varias veces que me disculpo por ello, pero ¿alguna vez habéis pasado por una época en la que estáis como en stand by? pues así he estado yo... No se si ha sido por independizarme, que evidentemente tienes muchas más cosas en las que pensar, o por qué será, pero desde ahora mismo os digo que he cambiado el chip y a partir de ahora voy a actualizar ¡¡CADA VIERNES!!

Me lo he propuesto como un reto, ya que mi cocina siempre está en marcha, el problema es que nunca tengo tiempo (o no lo encuentro, o se me pasa) de fotografiar nada y claro, una que es un poco pejiguera (por no decir perfeccionista) no os voy a poner una foto cualquiera de cualquier manera... no es mi modus operandi.

En fin, que espero que a partir de ahora la actividad en el blog mejore, y disfrutéis más que nunca de las recetas que os traigo. Y qué mejor que publicar un viernes para que tengáis toooooodo el fin de semana para preparar la receta. Ahora no os doy más la brasa y vamos a poner las manos en la masa (¡¡y nunca mejor dicho!!)

Hoy os traigo otra receta dulce: Bastones navideños de galleta. Es una receta que ya he hecho más de una vez y que descubrí en el maravilloso blog de Kanela y Limón.
Cristina es una artista y sus recetas son siempre excepcionales, su blog te engancha desde el principio hasta el final y sus recetas son siempre de éxito. Así que me decidí a hacer estas galletas hace ya un año y me gustaron tanto que he vuelto a repetir, y en esta ocasión las he hecho de dos colores:



Cristina comenta que cada uno puede usar la masa de galleta que prefiera, yo tengo una que me va muy bien pero siempre que hago esta receta me gusta usar su masa de galleta ya que tiene levadura y el bastoncito crece y queda mucho más resultón y bonito.


Bastones navideños de galleta (Receta de Kanela y Limón):

Ingredientes:
  • 250 gr. de harina
  • 90 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 gr. de azúcar glas 
  • 1 huevo mediano (yo usé L)
  • 5 gr. de levadura
  • Una pizca de sal
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta
  • Aroma al gusto (la primera vez yo le puse solo aroma de frambuesa)
  • Colorante al gusto

Preparación (os pongo tal y como yo preparo la masa de galleta):

En un robot de cocina (o batidora de varillas) mezclar la mantequilla con el azúcar hasta que esté todo bien integrado. Añadir el huevo y la vainilla en pasta y seguir batiendo. A continuación añadimos la harina, la pizca de sal y la levadura y batimos hasta que quede una masa haga migas.
En un tapete de silicona amasar bien la masa de galleta (la mía, si os fijáis, ha quedado un poco agrietada y es por que no la amasé el suficiente tiempo), hacer una bola y dividirla en dos mitades, apartamos una.
La mitad que nos queda la dividimos en otras dos mitades y cada una la teñiremos de un color (yo he usado verde y rojo, de la marca que tengáis). Taparemos las 3 bolitas de masa con papel film y lo llevaremos a la nevera durante 1 hora.
Pasada esa hora retiramos de la nevera y ya podemos empezar a hacer los bastones:
  1. Con la mitad de la bola de masa sin colorear hacemos un churrito de aproximadamente un dedo de ancho. Con la bolita de masa coloreada hacemos el mismo proceso. 
  2. Unimos los dos churritos, bien pegaditos, y cogiéndolos de los extremos con ambas manos los retorcemos en sentido contrario para que queden como una cuerda.
  3. Una vez tenemos los dos colores entrelazados, estiramos la masa para que los colores queden bien unidos y los dejamos con un grosor aproximado al que teníamos en un principio. 
  4. Cortar las dos puntitas de los extremos de la masa para que quede más pulido y doblar la punta media curva para formar el bastón. Cortar el sobrante y hacer otro bastón con él.
  5. Una vez hechos los bastones refrigerar unos 30 minutos para que mantengan mejor la forma antes de hornear.
  6. Hornear a 160ºC durante 12 minutos
  7. Dejar enfriar en una rejilla y guardar en un recipiente hermético.



Cristina en su página nos deja un vídeo de cómo hacer los bastones, ya que escrito puede parecer un poco complicado, pero para nada lo es. Quedan unas galletas crujientes por fuera y blanditas por dentro, con un gustito a mantequilla y vainilla increíble, ¡¡a mi me encantan!!

Y con esta receta queda inaugurada la época de Navidad, ¡¡tenía muchas ganas de que llegara!!




Espero que os haya gustado y que si hacéis puente (suertudos que sois) aprovechéis para hacerla y me lo contéis. Así que solo me queda desearos un muy feliz puente, que tengáis mucho cuidado en las carreteras y que volváis el lunes (o el martes para otros) con las pilas bien cargadas ¡que nos espera un mes muy movidito!

Nos vemos otra vez dentro de una semana con una nueva receta.

¡¡¡Un besito enrome a todos!! :)

Andrea.




jueves, 22 de agosto de 2013

¡¡Cupcakes contentos!! :)

¡¡Buenos días!!

¿Cómo va ese verano? Si os soy sincera a mi me está matando... Siempre me ha gustado mucho el verano y suelo disfrutarlo bastante pero este año no se que me está pasando que se me está haciendo insufrible.
¿Será que es porque operaron a mi novio hace un mes y no he querido ir a la playa sin él? o quizás porque me ha salido una erupción en la piel que me impide tomar el sol... el caso es que soportar este calor horroroso sin una pizca de agua en la que zambullirse es inhumano y a parte si estás trabajando todos los días pues como que tampoco hace gracia...

Lo bueno es que por fin pude cogerme dos semanitas maravillosas de vacaciones (pero si, sigo sin poder ir a la playa) y mi cuerpo se puso de tan buen humor que no dudé un segundo y me puse a hornear unos cupcakes, porque no me parece nada mejor que levantarte un día de vacaciones, sentarte en el sofá y desayunar un buen té con un suuuper delicioso, jugoso y apetitoso cupcake.




Les llamo cupcakes contentos porque estaba tan contenta de (¡por fin!) tener vacaciones que quise darles una nota de color a los bizcochitos y creo que el resultado ha quedado muy vistoso.

La receta es mi preferida, la que uso casi siempre como base para mis cupcakes, la de yogurt. 
Yo en este caso los hice de vainilla (también tenéis la versión en chocolate pinchando aquí) pero si queréis hacerlos de cualquier otro sabor solo hay que ir variandola a vuestro antojo y os aseguro que SIEMPRE tendréis un bizcochito jugoso y de un sabor buenísimo. 
Es una apuesta fácil y me diréis que no innovo pero siempre tengo estos ingredientes en casa y hay veces que cuando quiero hacer alguna receta de algún libro siempre me falta esto o aquello y acabo haciendo la misma... jajajaja.




CUPCAKES DE VAINILLA (para 9 cupcakes aprox.)

Ingredientes
  • 3 huevos 
  • 1 yogurt
  • 1 medida* de aceite
  • 2 medidas de azúcar 
  • 3 medidas de harina
  • 1 sobre de levadura en polvo
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Colorantes en gel o en pasta 
*Cuando hablo de medida, significa la medida del mismo vasito del yogurt.


Preparación:

Pre-calentar el horno a 180ºC.
En un bol batir los huevos, el yogurt, el aceite, el azúcar y el extracto de vainilla 
En otro bol a parte tamizamos la harina, la levadura en polvo y la pizca de sal.
Incorporar la mezcla de la harina poco a poco sobre la mezcla del yogurt.
Una vez hecha la base, dividirla en tres cuencos diferentes (para calcular la misma proporción de masa yo usé la famosa cuchara de helado)
Teñir con los colorantes que queráis (yo usé para el azul Gentian de Squires Kitchen, para el rosa Claret de Sugarflair y para el verde Leaf Green de Wilton).
Preparar las cápsulas para cupcakes en la bandeja de hornear y usando una cuchara sopera añadid primero el azul, después el rosa y finalmente el verde (con una cucharada de cada basta para rellenar todas las cápsulas 2/3
Hornear durante 18-20 minutos o hasta que pinchando con un palillo éste salga limpio.


Siento el poco enfoque de la foto, era la única que le hice al interior del cupcake antes de comérmelo... jajajaja.


Y por último el frosting, que si os fijáis esta vez también ha sido una crema de queso que como también sabéis es una lucha constante para mi. El dilema de saber hacer la crema de queso perfecta y adecuada para mi gusto y la de los que me rodean, menos empalagosa pero sin perder la consistencia (ardua tarea la mía, lo sé) pero creo que he perfeccionado más la técnica y he encontrado la crema de queso que casi casi roza la perfección (la perfección de mi gusto, claro está)


CREMA DE QUESO (perfecta para una servidora)

Ingredientes:
  • 125 gr. mantequilla a temperatura ambiente
  • 220 gr. azúcar glas o icing sugar (si podéis tamizarla 2 veces, mejor)
  • 3 cucharadas de leche semi
  • 150 gr. queso crema (yo uso Philadelphia ALWAYS)

Preparación:

En el vaso de la batidora batir la mantequilla con el azúcar entre 3-5 minutos a velociadad alta.
Añadir las cucharadas de leche y seguir batiendo.
Por último, añadir la crema de queso BIEN FRIA y dejar batir a velocidad media al menos 10 minutos (después de muchas cremas de queso he aprendido que cuanto más batamos más consistente será nuestra crema)


Ahora que es verano, si queréis, podéis meter la crema en la nevera y sacarla justo cuando vayáis a decorar los cupcakes, que como sabéis de sobra he decorado con la boquilla archifamosa 1M (quería usar otra boquilla pero sigo teniendo cosas en casa de mi padre y hasta que no me lo traiga todo, que en verano es un palo, no tendré todo mi arsenal conmigo)
Decorar con non pareils o con lo que os parezca y ¡¡YA ESTA!! tendréis unos cupcakes divertidos y riquísimos.




¡¡Y esto es todo por hoy, amigos!! 

Sigo ideando recetas saladas que enseñaros, pero es que me tira tanto un dulce que siempre acabo publicando lo mismo... como dicen ¡¡la cabra tira al monte!! jajajajajaja.

Para los que estéis de vacaciones ¡¡que las disfrutéis mucho!! y a los que no pues ánimo con este calor espantoso, las vacaciones llegarán y las disfrutaréis el triple. Por lo que a mi respecta, la semana que viene vuelvo a tener una semana de vacaciones así que seguro que dentro de muy poco os traigo otra receta. 
¿Será dulce o salada? mmmmmmm ya lo pensaré ¡¡estad atentos!!


Un besote enorme y ¡¡perdón por la chapa que os he pegado!! jajajajajaja :):):)









lunes, 5 de agosto de 2013

¡¡Vuelvo al blog!! Helado de yogurt, frambuesa y chocolate :)

¡¡Buenos días!!

Jooooo, cómo estaba deseando que llegara el momento de volver a actualizar el blog.
Ya habéis visto que desde el 18 de julio no se me ha visto el pelo por aquí y lo siento tanto que estoy super feliz de poder volver a enseñaros una nueva receta.

No es que me queje de mi vida, ¡¡que me encanta!! pero si es verdad que desde enero no es que pare mucho (y mi novio podría decirme, ¡¡pero si tienes horas libres cada día!!) pero se trata de un cansancio psicológico que no me quito de encima y que espero poder hacerlo en estas dos semanas de vacaciones que tengo por delante.

¿Sabéis cuando todo se junta (tanto bueno como malo) y que no sabes cómo canalizar tanta energía? pues eso... creo que en estos 7 meses no ha habido una sola semana en la que poder decir: ostras ¡¡no tengo nada que hacer!! y aunque haya gente que piense que no tener nada que hacer es algo malo o aburrido nuestro cuerpo lo necesita como agua de mayo y en esas me encuentro yo...

Pero bueno, dejando todo esto de lado, que sepáis que este tiempo mi cocina ha ido echando chispas y que he ido probando recetas nuevas (tanto dulces como saladas) para poder enseñaros estos días.


Hoy, y como os he prometido en contadas ocasiones, os traigo un fabuloso helado ¡¡siiiii!! jajajaja.




Es un helado de yogurt, frambuesa y trocitos de chocolate riquísimo e inspirado en esta receta de helado de queso fresco y frutos rojos de Bibiana de Horno y Adorno. ¿Aún no os habéis pasado por su blog? es absolutamente maravilloso, a mi me encantan todas las recetas que Bibiana prepara, a parte de que ella es una monada de chica, ¡ya os podéis pasar por su rinconcito!


Aquí os dejo la receta:

HELADO DE YOGURT, FRAMBUESA Y CHOCOLATE (con heladera)

Ingredientes:

  • 2 yogures naturales
  • 200 ml. de nata semi-montada
  • 1 1/2 de frambuesas congeladas
  • 3 cucharadas soperas de azúcar invertido
  • 3 cucharadas soperas de azúcar glas
  • 1 cucharada sopera de queso cremoso tipo Philadelphia (se la puse porque tenía un culín en la nevera, pero la receta puede ir perfectamente sin ella)
  • 100 gr. de chocolate negro troceado





Preparación:


24 horas antes meter el cubo de la heladera en el congelador (según las instrucciones hay que tapar el cubo con una bolsa hermética, pero yo lo hago envolviéndolo muy bien con papel film)
En un bol mezclamos los yogures, la nata que habremos semi-montado previamente, el azúcar invertido, el azúcar glas, la cucharada de queso cremoso y finalmente las frambuesas congeladas (yo las puse antes porque no me importaba que se desmenuzasen pero si lo preferíis podéis añadirlas cuando el helado está casi terminado) y reservar toda la mezcla en la nevera durante 4 horas.
Una vez pasado ese tiempo sacamos el cubo de la heladera del congelador, lo montamos en el aparato y lo encendemos.
Sacar la mezcla de la nevera e ir vertiéndola por el agujero superior de la heladera, poco a poco para que no se nos caiga por los lados.
Cuando el helado está casi hecho añadir el chocolate troceado.
Ahora ya es al gusto de cada uno, yo dejo el helado hasta que está bien espeso, porque es cuando te lo puedes comer al momento, congeladito pero cremoso. Después solo hará falta que lo pongamos en un recipiente con tapa y lo llevemos al congelador para poder ir tirando de él cuando nos apetezca.


Esta receta también se puede hacer sin heladera, mezclando todos los ingredientes igual y llevándolos al congelador. Cada 30 minutos durante 3 horas con unas varillas batir bien la mezcla para que no se formen los dichosos cristalitos que hacen que el helado sea menos cremoso y agradable. Aunque si os soy sincera, recomiendo encarecidamente que os compréis una heladera, la mía es de Lidl y apenas me costó 25 euros. Os aseguraréis helados caseros y al gusto de cada uno, ¡¡no se puede pedir más!!




A mi, como no me gusta complicarme la vida, y al ver que me quedaban un culillo de frambuesas que no daban para casi nada, me dio por hacer un coulis de frambuesa.
Se hace poniendo en un cazo la misma cantidad de frambuesas que de azúcar y lo llevamos a ebullición, machacando la mezcla para que la frambuesa quede bien integradita.
Después solo hace falta pasar el coulis por un colador y nos quedará una cremita fina y fresquita que le dará aún más personalidad y sabor a nuestro helado.




Bueno pues por hoy ya os dejo en paz, que no veáis qué pedazo de entrada me ha quedado... jajajaja.

Espero que no me hayáis tenido en cuenta este tiempo de "abandono" del blog y que probéis esta receta que sin duda ¡¡os encantará!! (porque ¿a quién no le puede gustar la combinación de la frambuesa y el chocolate? jajajaja)


Un besote enorme e id por la sombra, bombones :):)


P.D. Si queréis ver lo que hago día a dia me podéis seguir por Instagram :)

martes, 18 de junio de 2013

¡¡Primera receta salada en el blog!! Pesto de rúcula y almendras :)

¡¡Buenas tardes!!

Hay que ver el tiempo tan loco que tenemos, hace un par de semanas hacía un frío que pelaba, iba con cazadora y fular y de repente, de un día para otro se nos planta un sol que ni en el Sahara... sandalias, blusitas y faldas y esta mañana ¡¡volvemos con el frío y la lluvia!!

De ahí a que la receta de hoy no sea un helado (tranquilos, será la siguiente receta, lo juro por Snoopy) sino un riquísimo y diferente pesto: Pesto de rúcula y almendras.




Esta receta la saqué de Whole Kitchen, web que me encanta y que sigo cada día, tienen unos posts muy interesantes y es muy inspiradora, ¡¡no os la perdáis!!

La verdad, es que esta receta me hace especial ilusión publicarla porque es la primera receta salada que me he animado a hacer para vosotros, los cuales me habéis ayudado infinitamente a dar el paso al blog mixto, ¡¡gracias por la acogida que tuvo la propuesta, sois los mejores!!




Pesto de rúcula y almendras

Ingredientes:
  • 90 gr. almendra tostada pelada
  • 55 gr. rúcula
  • 70 gr. parmesano
  • 220 gr. aceite de oliva suave
  • 1 ajo
  • Sal
* La receta la he variado un poco, más a mi gusto, queda bueno de las dos maneras.



Preparación:

En el triturador eléctrico o vaso de cristal de la batidora agregar todos los ingredientes.
Triturar hasta que todo quede bien ligado.
También podéis hacerlo a mano, en un mortero, pero es más práctico y fácil hacerlo en el triturador.



Et voilà!! Un pesto diferente, de un sabor intenso y agradable.





La pasta que he usado es integral, me encanta, es muy saludable y es más rica en fibra, minerales y vitamina B. Así que acompañada de este maravilloso pesto os puede garantizar una comida riquísima y completa. Eso si, no recomiendo tomarla para cenar... jajajaja.



¡¡Qué rica está acompañada de unas lascas de parmesano!!



Pues esto ha sido todo por hoy, espero que hayáis disfrutado de la primera receta salada del blog y que me comentéis qué os ha parecido.

¡¡Un besote enorme!!
¡¡Que vaya muy bien la semana!! :):):)